Las fuentes documentales sobre su historia son escasas y fragmentarias y no anteriores al s. XVI. Es lógico pensar que, por su proximidad a Granada, Cenes se vió envuelta en las mismas visicitudes históricas que afectaron a la capital en los diferentes períodos islámicos.
Por lo que a sus habitantes se refiere, sabemos que durante la dominación musulmana vivían en la ciudad de Granada y que sólo se desplazaban a Cenes en la época de la cría de la seda. Esta estructura socioeconómica medieval sufre un notable cambio tras la sublevación morisca de las Alpujarras, viéndose el municipio de Cenes sometido a un profundo proceso repoblador a fin de estimular la producción de sus tierras y llenar el vacío de población existente de dicho lugar.
La población sufre un proceso urbano lento, tal escena que se produce durante varios siglos, resulta desbordada en la segunda mitad del s. XX y sobre todo en los últimos diez años debido al aumento, más que representativo, del asentamiento de población llegada de otros puntos de la provincia.
Cenes de la Vega forma parte del recorrido de una de las rutas de Al-Andalus que recoge el Legado Andalusí, la Ruta de MÜNZER. Jerónimo Münzer, médico austríaco que viajó por España entre 1.494 y 1.495, escribió un relato de su viaje por esta ruta después de la conquista Castellana. Esta ruta es conocida también como Camino Real, que unía Almería con Granada por tierras del interior y que fue una de las vías de comunicación más antiguas de Al-Andalus.
Este camino que se remonta a la época califal muestra, a lo largo de su recorrido, las técnicas de regadío que se utilizaron y que, en muchos casos, siguen vigentes. El protagonismo del agua en esta ruta se plasma en sus huertas y frutales.